Cuando las cosas se empiezan a poner cuesta arriba, algo difusas, cuando sientes miedo de avanzar... es cuando el asunto se pone interesante. Deterse a mirar es de cautos, llorar es de nenas, continuar es de valientes.
A veces hasta se disfruta, por muy tristes que sean las circunstancias. El momento en que las cosas se aclaran, en que los problemas se resuelven, es comparable con el segundo en que te detienes después de correr, cuando terminas un examen o escuchas un disco nuevo...es liberador. Y para sentirlo... hay que sacrificar un poco y dejar que LAS COSAS PASEN, nunca detenerse y adentrarse en esa penumbra indeseable. Atreverse.
A veces hasta se disfruta, por muy tristes que sean las circunstancias. El momento en que las cosas se aclaran, en que los problemas se resuelven, es comparable con el segundo en que te detienes después de correr, cuando terminas un examen o escuchas un disco nuevo...es liberador. Y para sentirlo... hay que sacrificar un poco y dejar que LAS COSAS PASEN, nunca detenerse y adentrarse en esa penumbra indeseable. Atreverse.
Un personaje del pasado me dijo: Flaca, si te caes... te paras, te sacudes y continúas.
Nunca será más terrible de lo que te lo imaginas.
Nunca será más terrible de lo que te lo imaginas.
Amén.

1 comentario:
Y pensar que la vida simplemente se trata de esto... nada más. Si el ser humano tuviera siempre en mente esto, no existirían los problemas o dificultades como tales, si no que serían hechos comunes con una sensación un poco menos agradable, que las "cosas buenas". La vida sigue y es exactamente de esta forma que hay que abordarla... Me gusta.
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