mayo 01, 2012

Ser

A veces una se decepciona solamente. No es rebuscado. Sencillamente te decepcionas. Esperas algo con certeza y bueno, no sucede. Es ahí cuando te replanteas las cosas y dices: no estoy haciendo las cosas como debería para obtener lo que deseo. Y empiezas a darle mil vueltas al asunto... y vueltas, y vueltas, y más vueltas.
El asunto es que no sacas nada con pensar tanto. Hay que actuar. Es por eso que ya no tengo feriados legales que disfruto, pues siempre estoy haciendo cosas, como revisando pruebas, haciendo lineas de base, escribiendo en mi blog o revisando otros.
No dejes que tanto pensar te desenfoque del objetivo. No dejes que un mosquito en el parabrisas te detenga en la carretera. Hay que sacudirse y continuar. Siempre en pro. El premio es tu propia satisfacción y no la de los demás.
La idea es lograr ser lo que uno desea.

4 comentarios:

g. dijo...

y qué deseas??

Anónimo dijo...

Y qué pasa cuando el continuar no implica un posterior premio, cuando lograr el objetivo no te da satisfacción alguna?? ...o por lo menos a uno mismo.

Maribel dijo...

Simplemente, deseo ser feliz. La cosa es que no tengo bien claro lo que necesito para eso. O tal vez, no he encontrado la manera de ver en todo momento las cosas positivas de la vida... no es que me pase el tiempo viendo las negativas... sino que no me doy el espacio para detenerme y evaluar. Vivo las cosas una tras otra. A veces vivo de las acciones y no de las emociones.

Y con respecto a los segundo... nunca vas a saber si hay o no hay satisfacción hasta que terminas o alcanzas u objetivo. Es como la trampa del juego, lo que te mantiene enganchado. Si el resultado es bueno, genial. Si no, te das cuenta que no es más que una etapa del juego y que aún faltan cosas que lograr. Es un desafío.

Anónimo dijo...

Jaque mate... te encuentro totalmente toda la razón y me quedo sin más palabras...