septiembre 30, 2014

La niñez es un tesoro.

Tuve una niñez maravillosa. Unos recuerdos de verano increíbles. Tengo unos primos y unos tíos que son pura risa.

Hice todo lo que quise. Me subí a todos los árboles que se cruzaron en mi camino (y que aguantaban mi peso). Me mojé los pies en cada río con el que me encontré. Me subí en las bicis con hasta 3 personas. Me caí mucho, tengo cicatrices. Me acosté en la hierba a mirar el cielo estrellado. Tuve frío y fue exquisito.

Esas son las memorias de mi niñez.

Durante la adolescencia pasaron cosas, cosas tristes. Mi vida estuvo un poco marcada por las pérdidas irremediables. Aprendí a llorar hasta secarme por dentro, pero también aprendí que la vida no se detiene, NUNCA se detiene. Puede parecer que nos pasó una estampida de elefantes por encima, pero si no eres tú quien muere, la vida va a continuar y le importa una raja si tú quiere o no seguir. Entonces entendí que eso es lo único que hace la vida: seguir. Es uno quien decide si continuar llorando, o continuar sonriendo. Es normal tener días malos, pero también es normal tener días buenos.

La universidad, por otro lado, fue un nido de dramas. Cometí decenas de errores... o quizás centenares. Herí a algunas personas sin darme cuenta. Pero tengo recuerdos hermosos. Lejos las mejores amistades que, gracias a Dios, conservo y crecen día a día. Es increíble amar a personas que no son parte de tu familia. Esa fue mi mayor enseñanza. Aunque de todas formas sucedieron cosas que desearía olvidar... en fin, hay gente mala que disfruta viendo sufrir a otros, la envidia existe y es muy poderosa. ¿Pero qué culpa tiene uno? Nah, si al final los que no le hacemos mal a nadie ganamos, aunque parezca que nos cueste, así termina por ser. Hay que hacer las cosas por uno, no por aparentar.

Mientras más creces hay más responsabilidades, desafíos más grandes, hay que cruzar ríos enormes, hay que ser más valientes, las cosas cuestan más, se está cada vez más alto, los porrazos son más dolorosos... Ser niña en verdad es un tesoro, todo era más simple ¡jajaja!

Pero igual me encantaaaaaaaaaaaas.

No hay comentarios: