De infinitas formas, en intrínsecos lugares... me ahogo.
La asfixia parece ya ser una parte permanente del paisaje en que habito.
Seres extraños desfilan por mi mente, tangente a mis recuerdos, a mis extraños deseos de niñez.
Niñez, parece más futuro que presente. Una alianza a la que renunciar no puedo, no quiero.
El salto prematuro que prometí establecer en su momento.
Aire.
¿En que carajo me estoy metiendo?
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