agosto 15, 2013

La luz en la neblina.

No soy para nada un prototipo. Soy lo más cercano a la especie humana, llena de fallas. Pero me gusta como soy. Me gusta mi cuerpo. Me gusta no tener los senos del tamaño de sandías y ser delgada y atlética. Me gusta mucho, en serio. Me gusta mucho la proporción en los cuerpos. Me gusta como me calzan los jeans y como caen las poleras suaves sobre mi abdomen, porque lo reconozco, a pesar de que alego y me quejo, no tengo "guata", tengo abdomen. Me gustan mis piernas de 110 cm. dotadas de pantorrillas que sufren de calambres excesivos. Me gusta el color y la suavidad de mi pelo, mis visos naturales cuando hay un día soleado. Amo mis pecas, cada día más notorias y mis lunares impertinentes.

Me gustan mis reflejos, que me han salvado de más de una al conducir el auto de papá. Me gusta la frustración que siento cuando algo no resulta, porque me impulsa a "hacer trampa", hacer como que esto no ha pasado e intentarlo de nuevo. A pesar de los golpes que esto me causa a veces. Me gusta mi manera relajadamente estresada de hacer las cosas (con periodos de idiotez, acompañadas de microsiestas frente a mi laptop ¡jajaja!).

Me gusta el valor que le doy a las personas. Mi empatía natural hacía ellas. Me gusta el valor que le doy a mi palabra. Lo bien que me siento al estar invicta. Me gustan los detalles, que la gente se esfuerce un poquito por sorprender a las personas. Me gusta la gente con ganas de ser mejor y obtener lo que verdaderamente aman.

No me gusta mi impaciencia, porque no puedo esperar que las cosas pasen, no puedo evitar apurarlas. Mala idea. No me gusta ser implacable y decepcionarme con facilidad. No me gusta ser exigente. No me gusta la gente impulsiva en exceso, porque hablan sin pensar y van por la vida disparando piedrazos contra todo el mundo. No me gusta la venganza, es de almas mediocres. No me gusta que las personas jueguen conmigo. No me gusta jugar con las personas. No me gustan las mentiras. Destesto cuando la gente se autoengaña.  Es triste. Odio cuando pareciera que las personas entienden algo... y al tiempo ya lo olvidan. NEXT!

Ya no me importa lo que la gente opine de mi, porque tengo claro lo que me gusta y lo que no. Cada quién con su credo y lo respeto. Ojo con el mío. Es más fácil actuar cuando tienes las cosas claras y cuando tienes la calma de ir por la vida por ti, sin querer hacer daño a nadie. Solo viviendo. Así es como puedes ver la luz entre la neblina, así es que como se alcanza la felicidad. Decidir quién eres y serte fiel. 

No hay comentarios: