La vida esta llena de diferentes caminos. Cada día nos enfrentamos a nuevas decisiones. Cada día tenemos la oportunidad de escoger entre un sin fin de caminos, si... cada día. Cuando lo vemos así la cosa se pone difícil y hasta siento un poco de angustia. Sin embargo, me ayuda saber que CADA DÍA es una nueva oportunidad. Si me equivoqué ayer, hoy puedo hacerlo mejor.
En ciertas ocasiones las cosas son un poco más difíciles. Involucramos vidas a parte de la propia. En ocasiones, hay que hacer cosas que nos parecen incorrectas pero que, a la vez, tenemos la certeza que permitirán que al día siguiente hará que, tanto nosotros como los demás, les sea más fácil escoger un camino, tomar una decisión. Son cosas que nos ennoblecen, con un propósito mayor, ajeno, por amor.
Estoy dando pasos de bebé, pequeñitos pero hacía adelante. La vida es tan corta y en cualquier momento nos la pueden arrebatar (ese punto ya la vida me lo ha dejado muy claro, quitándome personas a las que amé con mi sangre). No hay que subestimar este regalo. Ya no quiero estar en un rincón lamentándome de lo que pudo ser. Las cosas son. Y ahora me doy cuenta de la razón por la que suceden los acontecimientos... para subir un nivel.
Ya ni siquiera puedo llorar ¿Por qué? Semana de muchos abrazos (de querer más), de querer reír (más y más) y de aprender a ver lo increíblemente afortunada que soy, de la gente maravillosa que me rodea. Soy feliz por eso.
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